CONCIERTO DE LA «FANIA ALL STARS» EN LIMA

Fania all stars

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La Fania All Stars  brindó anoche 23 de noviembre un conciertazo que quedará tatuado en la memoria y el sentimiento de los salseros que
anoche asistieron al Estadio Nacional para ver a la constelación de
estrellas dirigidas por el renombrado maestro Johnny Pacheco.

Esta fantástica velada arrancó con fuerza. A las 8:40p.m. Spanish
Harlem Orchestra saltó al escenario y con un potente: “Buenas noches
Perú, ¡Chim Pum, Callao!” empezó a descargar todo su talento con una
performance increíble.

Rememorando los famosos conciertos de Berlín y Montreal, estos
genios de Nueva York no se guardaron nada y, como se dice, “jugaron de
locales”. Demostraron que la salsa no tiene nacionalidad.

Óscar Hernández y Ray de La Paz pilotearon la nave del sabor que
llevó al público a calentar motores de la mejor manera redondeando su
participación de la mejor manera al entonar “La Banda”, de Héctor Lavoe y
su ya conocida “Ariñañara”.

Cerca de las 9:44p.m. Spanish Harlem cerró su presentación en medio
de los aplausos de la fanaticada que ahora aguardaba al momento cumbre
de la noche, la aparición de la leyenda viviente de la salsa. Eso
sucedería pronto.

Eran aproximadamente las
10:15 de la noche cuando llegó lo esperado. Las pantallas laterales del
escenario se encendieron nuevamente para reproducir un video sobre los
inicios de la agrupación salsera.

De pronto, las Estrellas de la Fania empezaron a desfilar una por
una sobre el escenario instalado delante de la tribuna sur del Estadio
Nacional. Los aplausos eran ensordecedores. La emoción era, sin duda, el
preludio de una noche que sencillamente sería magnífica.

Un silencio total dio paso al sonido de las cuerdas del bajo de
Bobby Valentín. “Oye qué rico suena, Las Estrellas de Fania” respondía
un coro de lujo conformado ni más ni menos que por Adalberto Santiago,
Ismael Miranda, Rubén Blades, Cheo Feliciano y Domingo Quiñones.

Ahí estaban las estrellas, haciendo del Estadio Nacional su cielo.
El maestro Johnny Pacheco olvidó las complicaciones de la edad y se paró
de su asiento para dirigir a sus muchachos como en los buenos tiempos.
Rememorando los shows en Cheetah, en Zaire, en el auditorio Roberto
Clemente.

Culminado el primer plato del banquete musical Adalberto Santiago se
impuso en el escenario interpretando el tema “La cartera”, en homenaje
al gran Junior Gonzales quien este año partiera hacia la eternidad.

Adalberto continuó con “Quítate la máscara”, y que empieza así: “Oye
mi nuevo guaguancó/lo que te voy a decir/lo que te voy a decir en mi
nuevo guaguancó/ lo tuyo fue bandidaje organizando en amor/caminando
como gata para sembrar el terror”…

La gente bailaba en las tribunas, movía los pies y el cuerpo con
cadencia única. Los pocos centímetros de espacio de los escalones no
eran problemas para gozar de lo bueno. Bailaban todos, el de seguridad,
el periodista, el vendedor de cervezas. Parecía prohibido no divertirse.

Culminado el
tema de Adalberto Santiago, un momento de nostalgia se vivió cuando se
pasó un video en homenaje a los cantantes y músicos de La Fania que
partieron.

Ray Barretto, Barry Rodgers, Yomo Toro, Ismael Rivera, Celia Cruz,
Pete El Conde, Santitos Colón y Héctor Lavoe aparecían cantando en
diferentes presentaciones con La Fania. Eran las estrellas que ya no
estaban pero cuyo brillo se mantenía intacto por el aplauso del
respetable.

A las 10:48p.m. Domingo Quiñones subió a la tarima e interpretó “El
rey de la puntualidad”. Posteriormente “el cantante” y “mi gente”,
desatando la algarabía del público en ese pequeño pero simbólico
homenaje al ‘Cantante de los cantantes’.

Tras ello, ‘El niño bonito de la salsa’, Ismael Miranda, subió al
ring y con la picardía que lo caracteriza cantó “Señor sereno” y “Tiene
montuno”. La química entre Miranda y Larry Harlow fue mágica,
espectacular.

Cerca de las 11:30p.m., le tocó el turno a Rubén Blades,
invitado estelar de La Fania para este show en Lima. Lo mejor de los
tres temas que tocó ‘el doctor salsa’ fue sin lugar a dudas “Juan
Pachanga”.

Cheo Feliciano arrancó su parte del show con ‘Nina’ y ‘Anacaona’
para luego compartir escenario con la criolla Eva Ayllón, quien no
desentonó al cantar a dúo un bolero con el ‘único negro que suda miel
por los poros’.

Hasta ahí el concierto podía haber terminado y el público regresaba
satisfecho a sus hogares. Pero no. Faltaban Richie Ray y Bobby Cruz.
Bobby Cruz y Richie Ray. Como desee llamarlos. Esa combinación de sabor
que con su popular ‘jala jala’ hizo bailar hasta los que estaban más
estáticos en sus asientos.

Y es que cuando este dueto se junta la rumba no para. Bobby con esa
voz inconfundible exhala salsa de la buena y Richie Ray se transforma,
pareciera que tocara el teclado con cuatro manos. Dos fenómenos que
hacen bailar, cantar y gozar.

Paso pa’ aquí, pa’ allá. Cuerpos contorneándose al compás de tan
genial sinfonía. Nadie dejaba de bailar. Literalmente, la gente “estaba
en su salsa”. Y es que realmente con ese ritmo el cuerpo pide no dejar
de moverse.

Seguirían con “Ahora vengo yo” y esa canción que cala en el ser de
hasta los que no gustan de la salsa pero que a la hora de la hora la
bailan: “Sonido bestial”. Un derroche de talento musical del cual los
salseros limeños eran testigos.

Trompetas, timbal, congas y trombones descargaron toda su furia.
Roena, Marrero, Zarzuela, Reynaldo Jorge, y demás músicos de la
fenomenal Fania All Stars lo daban todo sobre el escenario. Todos
parecían tener 40 años menos.

Tras la participación de Richie y Bobby los cantantes principales de
La Fania se posarían nuevamente sobre el escenario para cerrar con
broche de oro una noche mágica y memorable para todos los que allí
estuvieron.

“Quítate tú” y “Ponte duro” fueron las cerezas del pastel salsero.
Ahí estaban todos nuevamente ante más de 25 mil almas, como el año
pasado en el primero concierto de esta agrupación en nuestro país.

Ahí estaba Pacheco dirigiendo a sus chicos una vez más. Cerrando una
noche en medio de aplausos incansables y gritos de agradecimiento que
reconfirmaban que la salsa es el género musical del pueblo. Que no
distingue raza ni clase social. Que une a grandes y chicos. Y que, sobre
todo, sigue más viva que nunca.

FUENTE: EL COMERCIO ESPECTÁCULOS

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VIDEOS CONCIERTO FANIA ALL STARS – ESTADIO NACIONAL DE LIMA – 23 NOVIEMBRE 2012






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